Por: Lorena Chávez, profesora y estudiantes, Andrea Calderón, Emily Ñaupa, y Micaela Delgado
Los Modelos de Naciones Unidas (MUN) son una valiosa experiencia educativa que fomenta el pensamiento crítico, la empatía y el liderazgo en los jóvenes. En los SSCC, esta formación se impulsa a través del Club de Debate MUN, que comenzó en 2015 y se consolidó en 2019. Hoy cuenta con más de 35 participantes.
Este modelo es una simulación académica donde estudiantes representan a diplomáticos de distintos países y debaten sobre temas globales. A través de esta experiencia, nos dice Andrea Calderón, desarrollamos habilidades como oratoria, análisis, empatía intercultural y trabajo en equipo. Más allá de lo técnico, los MUN forman ciudadanos comprometidos, éticos y conscientes de la realidad mundial.
UNA HISTORIA DE CRECIMIENTO
Esta experiencia empezó en el año 2015: con un pequeño pero entusiasta grupo. A partir de ahí, y gracias al compromiso de las estudiantes y el respaldo del colegio, el proyecto fue creciendo.En 2019, formalizaron el Club de Debate MUN, lo que permitió consolidar un espacio permanente de formación.
La delegación ha participado en numerosas conferencias escolares y universitarias, obteniendo distinciones como Mejor Delegación, Mejor delegada. Pero los logros más significativos son: ver cómo las estudiantes ganan confianza, asumen liderazgos y se proyectan hacia el futuro.
UN AULA SIN MUROS
Miss Lorena Chávez nos dice: El Club de Debate MUN no es solo una actividad extracurricular: es un aula sin muros, donde aprenden con sentido y propósito. Allí, el aprendizaje cobra vida: los valores de responsabilidad, justicia y solidaridad se practican a través del diálogo y la acción.
Además, en este espacio crecen como comunidad de jóvenes que se apoyan y se inspiran. Las delegadas más antiguas entrenan a las nuevas, compartiendo sus aprendizajes.
Diez años después de haber iniciado este camino, se puede decir con orgullo que cada debate, ha valido la pena. Los MUN han permitido formar no solo mejores estudiantes, sino mejores personas. Jóvenes que piensan críticamente, que sienten empatía, que actúan con compromiso. Jóvenes que se atreven a alzar la voz para construir un mundo más justo.

















