Por: Esthefany Mamani (15), Daniela Lopez (15) y Briyit Pacheco (15)
Un grupo de niños logró lo que parecía imposible; convertir sus vivencias, sueños y miedos en tinta y papel.
Se trata de una obra literaria con un alma muy definida, donde cada relato tiene una esencia diferente. Algunos transportan al lector hacia lugares desconocidos; otros presentan aventuras, animales o situaciones inspiradas en aquello que forma parte del mundo de los pequeños autores.
El proyecto consiste en una recopilación de cuentos, cada uno de ellos tejido con la materia prima de la niñez “la imaginación”.
Si bien han sido los cuentos y las voces de los niños los únicos protagonistas, toda la obra gestada en Casa Caridad tiene un motor invisible que pone en marcha la maquinaria creativa. Para empezar, queremos viajar al momento exacto en que este libro dejó de ser una idea y se convirtió en un proyecto palpable.
“El objetivo es que mis niños desarrollen su capacidad de escribir textos a través de la producción de cuentos. Como ustedes sabrán, cuando uno produce un texto deja volar su imaginación, pero también tiene que cumplir ciertos parámetros, como respetar los signos de puntuación, hacer que el texto tenga coherencia y que tenga sentido”, afirmó el profesor Walter Asto Torres.
Asimismo, explicó que una parte fundamental de la iniciativa consiste en permitir que los estudiantes plasmen en el papel aquellas historias que alguna vez imaginaron.
“Cuando yo tenía la edad de mis alumnos, cabe resaltar que me adentraba al mundo literario, yo imaginaba, que quería escribir un libro o cuento y no había la posibilidad, entonces descubrí la vocación de profesor y cuando vi a mis niños, a esta tierna edad, observé las capacidades que tenían para crear un cuento, yo quise que ellos puedan hacer realidad ese sueño que yo no pude lograr”, mencionó el docente Asto Torres.
Con la sinceridad que solo un niño posee, respondieron a nuestras preguntas entre risas, algún que otro silencio pensativo y un par de secretos susurrados. Así les preguntamos:
-¿Qué sentiste cuando tuviste el libro en tus manos y viste tu trabajo allí?
“Sentí una felicidad inmensa por tener el libro publicado en la Biblioteca Nacional”, expresó Ariana Solange.
-Después de esta experiencia, ¿Te gustaría seguir escribiendo?,¿Qué tipo de historia o libro te gustaría crear?
“Me encantaría tener más oportunidades como esta, escribiría un libro que transmita valores a los que lo lean”, indicó Lian Cancapa.
-¿Cómo fue trabajar y escribir junto a tus compañeros?
“Me gusto trabajar con mis compañeros porque cuando contaban sus cuentos era bonito escuchar lo que escribieron”, declaró Zaira Llosa.
-¿Cuál es tu expectativa al saber que otras personas y niños leerán tu cuento?
“Que cuando los otros niños lean nuestro libro, quieran realizar un libro, ya que no hay edad para escribir un libro”, respondió Fabiano.
















