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Virgen de Chapi, una tradición que une generaciones

La devoción a la mamita fortalece la identidad de los arequipeños.

Por: Alessandra Coaguila (17)

Cada vez que agosto llega a Arequipa, siento que la ciudad cambia de ritmo. Las calles se llenan de música, las plazas reciben danzas y serenatas, y el aire parece tener ese orgullo especial que solo se vive durante el aniversario de la Ciudad Blanca. Entre tantas celebraciones, hay una imagen que siempre vuelve a mi memoria: la de la Virgen de Chapi.

Aunque su festividad principal se celebra en mayo, para mí también forma parte de lo que significa ser arequipeña. Desde que era pequeña escucho a mis abuelos contar cómo era ir hasta Chapi. Hablan de las largas caminatas, del frío de la madrugada, del cansancio y de la emoción que sentían cuando por fin llegaban al santuario. Cada vez que los escucho, siento que no solo me cuentan un recuerdo, sino una parte de la historia de nuestra familia.

Con el tiempo entendí que la Virgen de Chapi no solo une a las personas por la fe. También por los recuerdos. Los abuelos les cuentan sus experiencias a sus hijos, los padres llevan a los más pequeños y, sin darse cuenta, la tradición sigue pasando de generación en generación. Así, una historia que empezó hace muchos años continúa viva en miles de familias arequipeñas.

Cuando celebramos el aniversario de Arequipa, siempre hablamos del Misti, del sillar, de nuestra gastronomía o de las danzas. Pero creo que también es importante recordar esas tradiciones que no se pueden tocar, pero sí sentir. La Virgen de Chapi es una de ellas, porque representa la unión, la esperanza y ese cariño tan grande que muchos sienten por su tierra.

Hoy entiendo que celebrar Arequipa no es solo recordar la fecha en que fue fundada. También es valorar las historias que nos dejaron nuestros abuelos y las costumbres que todavía seguimos compartiendo. Quizás esa sea la verdadera razón por la que la Virgen de Chapi sigue ocupando un lugar tan especial en el corazón de tantas personas: porque, más que una tradición, es un recuerdo que nunca deja de pasar de una generación a otra.

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