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Ser “La Nueva” tiene un significado más profundo

La belleza de lo que fue y lo que está por ser

Por: Emily Gutierrez Beltrame (12)

El sol de la mañana calentaba el uniforme en un ambiente lleno de conversaciones casuales y fotos escolares. Entre todos ellos estaba yo, parada frente a la puerta del colegio. En unos segundos, todos los recuerdos de mi promoción pasada iban a quedar oficialmente en el pasado; lo había pensado tanto. Yo lo había decidido.

Fue el 9 de marzo a las 9:00 horas, el tan ansiado primer día de clases. ¿Tantas personas podían entrar en una sola cancha? Había olvidado lo grandes que podían ser. Alexander Fleming transmitía una energía diferente: más elegante, rigurosa, estricta. Un colegio especial. Nuevos amigos, compañeros, docentes. Ya lo había experimentado, estaba más que lista para esto. Eso creía yo.

¿Cómo personas que no estuvieron gran parte de tu vida contigo podían afectar tanto? Era casi ridículo el cariño que uno le podía tener a alguien que, un día sin aviso previo, apareció y, como si de un juego se tratase, desapareció. El destino podría considerarse cruel.

Ser “la nueva” tenía un significado más profundo. Se suele pasar por alto el hecho de que la persona tuvo una historia y amigos muy queridos en su anterior colegio; lo importante recae en que se adapte e integre al círculo social, y aunque es lo ideal, no es nada sencillo: tener que superar vínculos especiales, aceptar la realidad y aprender a querer el presente. Aquellas son lecciones difíciles que nos da el cambio, lecciones que necesitamos para formarnos y crecer.

Con el tiempo comprendí que cambiar no significa borrar lo vivido. Los recuerdos permanecen, pero también dejan espacio para que otros nazcan. Cada salón nuevo, cada conversación inesperada y cada persona que llega tiene el potencial de convertirse en parte de nuestra vida. Lo que al principio parecía una despedida terminó siendo el comienzo de algo grandioso, pues, a veces, el cambio no nos quita un hogar, simplemente nos invita a descubrir otro. Pasar página no quiere decir que arranquemos las anteriores, solo que sigamos escribiendo la historia sin dejar en el olvido a quienes ya conocemos.

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