Acompáñanos a conocer la influencia del Santo en la contemporaneidad.
Por: Benjamín Acosta (15)
En el marco religioso, San José es una figura bastante conocida: fue el padre nutricio de Jesús, el que lo acompañó desde su niñez hasta su temprana juventud. Además, es ampliamente reconocido con apelativos como “El Justo” y “Protector de la Virgen”, y con virtudes tales como la fortaleza, el trabajo diligente para cuidar a su familia y la modestia de servir sin buscar protagonismo. Nuestra sociedad actual sigue estimulando estas cualidades. La familia, la fe y la cultura continúan viéndose influenciadas por los valores que lo caracterizaban.
Profesor Luis Postigo.
-Desde su experiencia, ¿de qué manera pueden aplicarse los valores de San José dentro de un modelo familiar armonioso?
De muchas formas. Por ejemplo, el amor, pero en las obras más que en las palabras. Esto sería dedicar tiempo a estar en familia, compartiendo momentos juntos, o mostrar el afecto a través de gestos cotidianos, como ayudar en las labores domésticas. También está la responsabilidad, que se demuestra siendo constante en tus obligaciones y promesas, y buscando el bienestar común antes que el personal. Así como estos casos, hay muchos más, como la humildad, la empatía, el cuidado, el sacrificio y la fe.
P. Fernando Jiménez.
-Durante los años que lleva formando parte de este colegio, ¿qué ha significado para su fe la figura de San José?
Muchas cosas. Me hizo caer en la cuenta de que había alguien más que intervenía activa y directamente en la formación de Jesús, tal y como mis padres participaron en mi educación. Yo descubrí que Jesús conoció el amor de Dios Padre a través del cariño de este hombre que lo adoraba tanto. Además, José le enseñó a rezar y a valerse como una persona honorable. La encarnación de Dios en Jesús no hubiera sido completa si no hubiese intercedido él.
Docente Rafael Arenas.
-¿Cree que la juventud de hoy valora la empatía, la humildad y la responsabilidad?
Sí. Sin embargo, hoy los jóvenes están bombardeados constantemente por violencia en los videojuegos, noticias y otros aspectos cotidianos que han influido en que algunos chicos puedan parecer menos empáticos y sientan menos “dolor” por las dificultades que pueden pasar los ciudadanos de nuestra sociedad.

















