Muchas veces nos dejamos llevar por lo que vemos en internet y no vemos lo que estamos viviendo.
Por: Zoe Mio (15)
A menudo vemos en redes a influencers o famosos tener una excelente vida, viajes, paseos, diversión; comparten cada momento feliz de sus vidas. Esto despierta cierta preocupación en adolescentes y jóvenes sobre lo que están haciendo y cómo están viviendo su vida. El FOMO (fear of missing out) no solo es una expresión viral en redes, se ha vuelto un sentimiento de querer vivir situaciones o tener experiencias idealizadas que se sientan reconfortantes a lo que aspiramos tener o hacer en nuestra vida, generando el deseo de una vida “perfecta”.
Muchos jóvenes comparan constantemente sus vidas con lo que ven en redes. El FOMO ha generalizado ciertas tendencias, experiencias, eventos, haciendo que muchos jóvenes y adolescentes se vuelvan dependientes de “lo último”, implicando la pérdida de noción espacial. Olvidamos dónde estamos, lo que realmente vivimos no lo disfrutamos y terminamos afectando nuestras relaciones sociales.
Naturalmente, el ser humano encuentra aspectos de sí mismo para compararlos con otros. Tener miedo a perderse de algo no solo es un deseo o aspiración de hacer o tener algo, también implica una constante comparación y el sentimiento de inseguridad o frustración de no estar viviendo la vida perfecta que deseamos o vemos en redes, aunque, de cierto modo, sabemos que lo que vemos en redes solo es una parte y quienes lo comparten también viven situaciones difíciles o poco reconfortantes.
La idealización y el sentimiento que nos genera el FOMO han creado que muchas veces no disfrutemos lo que estamos viviendo. Estamos pendientes de lo que vemos y nos concentramos en cambiar nuestra vida a una parecida a la de las redes. Tenemos ese deseo de vivir nuevas experiencias, estar en ciertos lugares y actuar de cierta manera.
Seguir tendencias no significa tener que cambiar por completo nuestras vidas; se trata de disfrutar lo que realmente hacemos, lo que estamos viviendo y quienes somos. Depende de nosotros cuánta importancia le demos a las redes y es decisión nuestra si esto influye o repercute en nosotros y en nuestra sociedad. Por eso, es importante que tengamos en cuenta nuestra relación intrapersonal y aprender a disfrutar y vivir nuestro propio momento.

















