En los X Juegos de Confraternidad Lasallista, estudiantes demostraron esfuerzo y disciplina.
Por: Sthefano Pinto Herrera (17)
Cuando un equipo juega con el corazón no hay espacio para redimirse. Cada pase, cada recuperación y cada llegada al arco podían cambiar el partido. Nuestro equipo de fútbol 7 enfrentó cada encuentro con una idea clara: representar a nuestro colegio de la mejor manera, dejando todo por la camiseta.
Los partidos estuvieron llenos de tensión y emoción. Desde las tribunas se escuchaban los gritos de aliento de mis amigos y profesores, mientras en la cancha nosotros luchábamos por cada balón. Luego de superar a los equipos de La Salle de Cusco, La Salle de Urubamba y La Salle de Arequipa, nuestros estudiantes llegaron a la final, donde vencieron 2-0 a La Salle de Abancay.
Más que un primer lugar, lo que nos llevamos a casa es saber que cuando confiamos en nosotros mismos y luchamos por un mismo objetivo, podemos llegar muy lejos.
Tres desafíos, un solo objetivo. Natación, ciclismo y carrera. Durante una larga mañana, nuestros representantes Fernando Belón, Rodrigo Morales y David Aguilar aceptaron el desafío sabiendo que cada etapa pondría a prueba su resistencia física y su fortaleza mental. El cansancio apareció, pero nunca fue suficiente obstáculo para detenerlos; cada metro, recorrido acercaba un poco más al objetivo. Ellos registraron tiempos impresionantes y, al sumar sus resultados, lograron el tan ansiado primer lugar en triatlón.
Corriendo por nuestros colores. Desde el primer instante, Fernando Belón demostró su condición de campeón. La pista se convirtió en un escenario de emoción. Cada zancada, cada respiración y cada segundo fueron importantes. Nuestro compañero demostró que la velocidad no lo es todo; también se necesita disciplina, constancia y la decisión de no rendirse.
La competencia fue intensa a 3400 metros de altura, pero Fernando mantuvo la concentración hasta el final. Cuando llegó el momento de cruzar la meta, la emoción de la delegación sanjuanista fue inevitable; primer lugar en 100 metros. Un triunfo que no solo se mide en una medalla, sino en todas las horas de entrenamiento que hizo posible llegar hasta allí.

















